Déjame ser corriente.
Déjame llevarte
a un mundo aparte
donde no puedan encontrarte.
Me da igual que sean segundos, minutos, meses o años.
Pero déjame hacerlo,
coge mi mano.
Déjame decirte todo lo que mi pecho no consigue.
Déjame llevarte,
arrastrarte.
Prometo no lastimarte,
no dejar que nada te pase.
Convertirte en pájaro,
nunca atarte.
Dame una oportunidad,
déjame amarte
aunque sólo sea un instante.
Acepta mi lírica simple,
mi ruido por dentro,
todos mis versos.
Déjame llevarte,
que no sé rimar de otra forma
sino son tus besos
los que adelantan el minutero.
Déjame hacerlo,
déjame acompañarte
hasta el final del poema:
Ese que desemboca
con mis labios en tu boca
y no en otra.
Mi salvavidas en el mar de dudas siempre fue un barco de papel y una pluma.
domingo, 18 de septiembre de 2016
Déjame.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario