Muchas veces nos han vendido que el amor nos hace débiles, que el amor es el mayor talón de Aquiles del ser humano.
Cuando en realidad amar es aprender tanto como puedas de la persona que camina junto a ti y saber que, además de la tuya, también puedes contar con su fortaleza. Que será tu baluarte en cualquier guerra.
Amar es compartir, sentir, respetar, dar, recibir, soñar, viajar...
Amar es algo que se escapa de nuestras manos pero que nos da alas.
El amor verdadero es aquel que nos hace libres, que nos ayuda a volar por el cielo sin despegar los pies del suelo.
Muchos dicen que el amor nunca es eterno, yo siempre digo que sí que lo es, porque siempre quedan vivos los recuerdos.
Cierto es que puede un día, al despertar, la cama esté vacía y las sábanas frías. Quizá sientas que ya esa persona no camina por el mismo camino que el tuyo.
Pero lo bonito y jodido del amor es que por mucho tiempo que pase, por mucho daño, o por mucha felicidad que haya adornado tu estancia en la vida de alguien, jamás te van a olvidar y tú tampoco lo harás.
Porque el amor es como la poesía, mejor dicho, el amor es poesía, y nos hace inmortales.
No tengas miedo a arriesgarte.
Mi salvavidas en el mar de dudas siempre fue un barco de papel y una pluma.
domingo, 18 de septiembre de 2016
Amar(nos) nos hace fuertes.
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