martes, 7 de junio de 2016

Hoy me pregunto por qué. 
Estúpida y sabia pregunta que tantas velas nos ha hecho aguantar entre las manos durante una noche de insomnio. 
¿Por qué seguimos esperando ese mensaje?
¿Por qué tememos molestarle?
¿Por qué queremos seguir hablando con alguien que nos provoca miedo?
¿Por qué seguimos hablando si no nos sentimos cómodos? ¿Por educación? ¿No es acaso mentir algo deshonroso? 
¿Por qué mantenemos conversaciones banales que no llevan a ninguna parte? 
¿Por qué perdemos el tiempo que es lo único que no recuperaremos? 
¿Por qué nos callamos tantas veces lo que pensamos? 
¿Por qué tenemos miedo a ofender a alguien que nos está ofendiendo?
¿Por qué nos puede importar tanto alguien que nos hace daño?

¿Por qué malgastamos el tiempo en cosas que nos hacen sentir "como si..." si afuera hay mil que pueden ser y no solo parecer?
¿Por qué hacemos lo que hacemos si no es lo que queremos hacer?
¿Por qué no lo pensamos lo suficiente?
El tiempo es oro y estamos malgastando la única moneda que, si queremos, no nos pueden robar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario